Por: Delmis del C. Alicea Segarra, EdD

Un grupo de estudiantes del Colegio San Conrado de Ponce y su maestra, la señora Shirley Droz, están utilizando las guías educativas producidas por el Programa Sea Grant de la Universidad de Puerto Rico (PSGUPR). Estas guías están alineadas con los estándares del Departamento de Educación y ofrecen el trasfondo científico sobre los ecosistemas marinos y costeros, los planes para cada clase, las actividades, las presentaciones, la pre y la post prueba, alternativas para integrar la tecnología al aprendizaje y material complementario.

Como parte de la clase de Método Científico, los estudiantes de la maestra Shirley Droz visitaron las instalaciones de la Reserva de Investigaciones Estuarinas de Bahía de Jobos en Aguirre, localizada entre los pueblos de Salinas y Guayama. Durante su visita el 20 de febrero de 2015, los estudiantes pudieron conocer de primera mano el manglar y las praderas de hierbas marinas y explorar estos ecosistemas. Para esto, utilizaron una actividad que diseñó el PSGUPR y que su profesora aprendió durante el taller sobre las guías educativas del manglar y las praderas de hierbas marinas ofrecido por el Programa en diciembre de 2014. Esta actividad les permite reconocer los distintos tipos de árboles de mangle según sus características distintivas. Posteriormente, cada uno de ellos trabajó una presentación sobre un organismo marino que se puede encontrar en nuestras costas. Al final, los estudiantes entregaron un informe completo en el cual incluyeron fotografías de varios de los elementos estudiados en la Reserva.

Al cubrir el tema de ecosistemas marinos, la maestra y sus estudiantes discuten los factores que influyen e impactan estos ecosistemas, tales como: las corrientes, las mareas, las temperaturas por latitudes, la calidad de agua, la luz, los organismos fotosintéticos y las cadenas y redes alimentarias en el océano. Los estudiantes, además, preparan e interpretan gráficas a partir de datos reales. Con este objetivo en mente, los educadores de esta Reserva, Ernesto Olivares y Nilda Peña, resaltaron la importancia de los monitoreos que allí se trabajan y cómo éstos se manejan. Gracias a la información ofrecida por los educadores, el grupo también conoció las investigaciones que se están llevando a cabo en la Reserva, cómo se realizan, qué datos se obtienen, sus aplicaciones y dónde se envían los resultados de estas investigaciones. La visita a la Reserva y el uso de la actividad educativa fueron el complemento perfecto para poner en práctica lo aprendido en clase.

Esta experiencia fue muy enriquecedora para los estudiantes ya que, en su mayoría, no conocían la Reserva de Bahía de Jobos ni la importancia que ésta tiene para la conservación de los ecosistemas que allí habitan. Los alumnos quedaron impresionados con el canal de mangle rojo y con la cantidad de hierbas marinas que viven en el lugar. Allí aprendieron la diferencia que hay entre la altura de los árboles de mangle que crecen en áreas de acuífero y la de los que se desarrollan en los salitrales. Ellos no sabían que había un mangle terrestre y que el mangle rojo era vivíparo. Otro asunto que los dejó perplejos fue poder observar dos manatíes que se acercaron al lugar donde ellos estaban observando el manglar y las hierbas marinas. Ya habían visto los huesos de un manatí en el Centro de Visitantes de la Reserva y al ver estos mamíferos vivos y tan cerca se emocionaron grandemente.

Para estos estudiantes, su visita a la Reserva de Investigaciones Estuarinas de Bahía de Jobos fue una experiencia única que anhelan volver a repetir. Varios de ellos ya expresaron su deseo de ser voluntarios allí para poner su granito de arena en la conservación de todos estos ecosistemas tan importantes para el planeta. ¡Enhorabuena!

Agradecemos a la Prof. Shirley Droz por enviarnos la información y las fotos para esta reseña. Gracias por su esfuerzo y su compromiso con la educación y la conservación de nuestros recursos marinos y costeros.

NOTA: Luego de esta actividad, la Prof. Shirley Droz llevó a sus estudiantes a la playa de la Guancha en Ponce, PR para que pudieran aprender sobre diversos organismos marinos. Para esto, su esposo preparó un cuadro en PVC en el que pudieron colocar los organismos para observarlos de cerca. Las fotos de ambas actividades se pueden observar en el slideshow de esta reseña (arriba).

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