Por Cristina D. Olán Martínez

Aunque no lo parezca, el hilo de pesca constituye una de las fuentes más dañinas de contaminación en los mares y en las costas de Puerto Rico.

El hilo de pesca encontrado en el mar representa una amenaza a la vida marina pues muchos animales se asfixian, sufren de gangrena, pierden extremidades y fallecen puesto que se enredan en el hilo o lo consumen accidentalmente.

Se enreda en las aves, las tortugas, en los mamíferos marinos y hasta en los gatos. Las esponjas y los corales crecen irregularmente alrededor de él. Es capaz de dañar los motores de las embarcaciones pesqueras y poner en riesgo la vida de los buzos durante sus actividades bajo el mar.

Por desgracia, nuestras costas y mares se encuentran repletos del mismo.

“Solamente en Boca de Cangrejo en Piñones, tomaría semanas quitar todo el hilo que se encuentra en la orilla,” afirmó Robert Meyer de la Universidad de Puerto Rico en Aguadilla. “En Crash Boat hay tanto hilo que tomaría meses removerlo. Nosotros, el Programa de Vida Marina, sus voluntarios y miembros de la comunidad, hemos sacado cientos de libras de hilo de pesca en esa área.”

Precisamente, el tema del hilo de pesca fue uno de los tópicos que se abordaron en la conferencia Un Mar Caribe sintético: fuentes, impactos y soluciones al problema de la basura marina, ofrecida por el doctor Robert Meyer recientemente.

El término de basura marina se refiere “a cualquier material sólido persistente, manufacturado, procesado y que sea, directa o indirectamente, intencionalmente o accidentalmente, desechado o abandonado en el ambiente marino o en los Grandes Lagos de los Estados Unidos,” según la definición redactada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica y la Guardia Costanera de los Estados Unidos.

A pesar del oscuro panorama que representa el hilo de pesca en nuestras aguas, la comunidad ha tomado acción sobre este problema. El Programa de Vida Marina del Centro Caribeño de Reducción de Desperdicios Acuáticos en la UPR de Aguadilla se ha hecho cargo de la remoción de gran parte de este material y ha colocado alrededor de 80 contenedores en villas pesqueras, marinas, embalses, playas y rampas de toda la Isla. Muchos de los pescadores, tanto comerciales como recreativos, se han interesado en el proyecto y han comenzado a promover el manejo y el uso responsable del hilo de pesca.

El hilo de pesca depositado en estos contenedores se envía a Berkley,  compañía en los Estados Unidos en la que el hilo se convierte en materia prima para la fabricación de juguetes, de equipo para la pesca y de “fish habs”—pequeñas  jaulitas que se colocan en el fondo del mar para atraer a los peces. También lo reciclan algunas personas encargadas del mantenimiento en las marinas.

Para más información acerca del Programa de Vida y su componente de recuperación y reciclaje pueden escribir a Héctor Varela a croapr@gmail.com o a Robert Meyer a rjmayear@gmail.com. También pueden acceder a http://vidamarinapr.blogspot.com/.

Related Posts

Leave a Reply