Pocas personas conocen que en las costas y en los mares de Puerto Rico habitaban focas. Sin embargo, en el Mar Caribe y en el noroeste del Golfo de México, habitó una especie de pinnípedo conocido como Monachus tropicalis o foca monje del Caribe.

El avistamiento más antiguo de este dócil mamífero marino se remonta al segundo viaje de Cristóbal Colón en 1494, travesía en la que fue identificado como ™lobo de mar.∫ La foca monje del Caribe se avistó por última vez en la Isla o Banco Serranilla en 1952. Dicha isla pertenece al departamento colombiano del Archipiélago de San Andrés. Esta especie fue declarada extinta en 1996 por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y, en el 2008, por el Servicio Nacional de Pesquerías Marinas.

Sus características eran similares a las de otros tipos de focas: carecían de pabellón auditivo, sus cuerpos eran alargados, sus extremidades anteriores eran cortas y aplanadas y funcionaban como aletas ideales para la natación. Sus extremidades posteriores se encontraban dirigidas hacia atrás. Sus crías nacían completamente negras. Sin embargo, de adultas eran de color marrón con un matiz grisáceo, más claro en los lados, y poseían un color amarillo pálido o un blanco amarillento en la parte de abajo de su cuerpo y en el hocico.

En la década de 1950 se avistaron focas encapuchadas que fueron confundidas con la foca monje del Caribe. Estos avistamientos sugerían que la foca monje del Caribe no estaba extinta. Sin embargo, ya la población de la foca monje del Caribe se había agotado. Su extinción se debe a razones diversas, entre ellas: la pérdida de hábitat como consecuencia del desarrollo costero y la caza indiscriminada con el fin de obtener su piel, su aceite y  su esperma; ésta última era utilizada para producir aceite de lubricación. Además, los coleccionistas de los museos las mataban y las exhibían en los zoológicos. También, gran parte de la población fue exterminada debido a la falsa creencia de que estas focas eran una amenaza para los bancos de peces.

Cabe mencionar que aún sobreviven otras dos especies de foca monje: la foca monje hawaiana o Monachus schauinslandi y la foca monje mediterránea, conocida como Monachus monachus. Ambas se encuentran en peligro de extinción.

La extinción de la foca monje del Caribe constituye un ejemplo de lo que pudiera ocurrir con otras especies de mamíferos marinos si no se toman las medidas necesarias para su conservación.

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