INTRODUCCIÓN
CAPÍTULO 1 ¿Cómo es un Coral?
CAPÍTULO 2 ¿Cómo se forma un arrecife?
CAPÍTULO 3 Los Habitantes del Arrecife de Coral
CAPÍTULO 4 Las Funciones Ecológicas de los Arrecifes
CAPÍTULO 5 Los Arrecifes de Coral como Recurso Natural
CAPÍTULO 6 El Impacto de las Actividades Humanas sobre los Arrecifes de Coral
CAPÍTULO 7 Medidas para la Conservación y Protección de los Arrecifes de Coral
GLOSARIO
Programa Sea Grant de la Universidad de Puerto Rico La Reproducción de los Corales Las Formas de los Corales la Relación con los Zooxantelas El Pólipo de los Corales La Clasificación de los Corales Página Principal

El Pólipo de los Corales

La parte viva de los corales se conoce como el pólipo. Los pólipos tienen una estructura sencilla formada de dos capas de tejidos y entre éstas hay un material gelatinoso. Cubriendo la parte viva del coral hay una mucosa que es la que da la sensación de ser suave y babosa al tacto, por lo general de color amarillento. Esto son los pólipos. Esta capa tiene un espesor de un milímetro o menos, esto es algo así como el grueso de una uña. El resto del coral es el exoesqueleto.

Pose su cursor encima de uno de los puntos anaranjados de abajo para ver las diferentes partes del pólipo

Los pólipos tienen células especializadas (células calciformes ) que les permiten extraer el carbonato de calcio que está disuelto en el agua de mar y depositarlo alrededor del pólipo y así formar el exoesqueleto que les sirve de sostén.

En los corales pétreos los pólipos tienen un cuerpo blando, con una serie de seis tentáculos o múltiplos de 6 alrededor de una boca central. Los corales córneos tienen 8 tentáculos, o múltiplos de 8. En ambos casos los tentáculos les sirven para atrapar animales muy pequeños que constituyen su alimento. Por lo general, los pólipos están retraídos en el esqueleto y no los vemos con los tentáculos extendidos. La mejor forma de ver los pólipos con sus tentáculos en el arrecife es por la noche o en una pecera bajo condiciones de poca luz.

Los corales se alimentan de animales muy pequeños que flotan en el agua y que atrapan con sus largos tentáculos. En los tentáculos, los corales tienen células urticantes llamadas nematocistos. Cuando otro animal toca el nematocisto, éste dispara un diminuto arpón que va agarrado a un tubo hueco a través del cual fluyen substancias tóxicas. Estas toxinas penetran al interior de la presa y pueden adormecerla antes de matarla y el pólipo llevarla a la boca para comérsela. Cuando nadas entre corales y sientes picazón en la piel, con toda probabilidad has chocado con los tentáculos de algún coral y los nematocistos te inyectaron sus químicos urticantes y paralizantes.

La mayoría de las especies de corales son organismos coloniales. Esto quiere decir que en un coral, como el coral de estrella grande (Montastraea cavernosa), hay cientos de pólipos que forman ese organismo. En un pedazo de coral de dedos (Porites porites) hay cientos de pólipos. Sin embargo, Scolymia cubensis no es un coral colonial; cada pólipo es un individuo. Los corales coloniales, que pueden alcanzar tamaños muy grandes, son los que forman el armazón rocoso del arrecife.


pólipo | etapa sedentaria, con forma de florero del ciclo de vida de los cnidarios

tentáculos | un apéndice alargado y flexible, casi siempre localizado junto a la boca, que sirve para atrapar partículas de alimento

nematocistos | cápsulas con los hilos tubulares que pueden ser descargados y paralizar con sus venenos a otros animales

calciformes | células que pueden reproducir carbonato de calcio

coloniales | muchos individuos de la misma especie que viven conectados entre si


Página diseñada por el Centro de Asistencia Educativa