El Turismo de Rincón mira hacia adentro

Educando con el mar, Slideshow — Septiembre 14, 2009 1:08 AM
Un espacio para el periodismo ambiental
Mariam Ludim Rosa Vélez
mariamludim@uprm.edu
Prensa RUM
“El periodismo se debe transformar en un ejercicio
más democrático y descentralizado que incluya las visiones de público”.
Dan Gillmor
La democratización de la información y el deseo de que la audiencia tenga una voz en los temas que más le preocupan, representan la base del periodismo ciudadano. Con esa misión y con el objetivo de dejar escuchar su voz en temas ambientales surgió el Taller de Periodismo Con Ciencia.
La iniciativa, liderada por el periodista Milton D. Carrero Galarza, comunicador del Programa Sea Grant, agrupó a unos 20 participantes que asistieron a una veintena de talleres sobre el impacto de la prensa, fundamentos de redacción periodística, periodismo ciudadano y multimedios, libertad de expresión y fotoperiodismo, entre otros.
Asimismo, la experiencia educativa incluyó charlas sobre temas ambientales como el control de erosión y escorrentías: derecho ambiental y por supuesto, sobre oceanografía.
“Nuestro propósito principal es la educación y el diseminar información que haga que las personas piensen más acerca del medio ambiente, específicamente la costa y todos los recursos marinos”, sostuvo Carrero Galarza.
El proyecto, explicó, tuvo el fin de preparar periodistas ciudadanos que conocieran de ciencia y que tuvieran las herramientas indispensables para comunicar estos temas de una manera precisa, entretenida y veraz. “No queremos que estos temas ambientales se queden en el trasfondo, sino que estén al frente de nuestra discusión social”.
Del mismo modo, Ruperto Chaparro, director del Programa Sea Grant de la Universidad de Puerto Rico con sede en el Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), destacó la pertinencia de reforzar el mensaje de conservación.
“Lo que pretendemos es que ellos comiencen a llevar un mensaje sobre la necesidad de conservar y proteger nuestros recursos marinos y costeros, ya que es sumamente importante que se desarrollen de una forma sostenible”, puntualizó Chaparro.
Agregó que unas de las ventajas de que estos jóvenes se capaciten en el periodismo, es que pueden llevar un mensaje más efectivo y directo a sus pares.
Los periodistas ciudadanos ambientales
El Taller de Periodismo Con Ciencia agrupó a colegiales de Estudios Hispánicos, Inglés, Arte, Humanidades, Psicología, Ciencias Marinas, Biología, Ingeniería Química y Ciencias Sociales. Igualmente, participaron egresados del RUM y colaboradores de Sea Grant y del Centro Interdisciplinario de Estudios del Litoral (CIEL).
Daira Dávila Vargas, estudiante de Psicología, explicó, que tras participar en el Taller, se inclina por la redacción de temas relacionados con el impacto social de asuntos ambientales.
“Es una experiencia, tanto personal como profesional, muy importante para mí. Sí, me había interesado antes por la redacción, pero no había pensado en la opción de periodismo, (el taller) me abrió la mente y la oportunidad de poder participar en el periodismo ciudadano”, dijo Daira.
Por su parte, Cristina Olán, estudiante graduada de Estudios Hispánicos, explicó que la experiencia educativa le ayudó a conocer más sobre lo que es el periodismo multimedia y tener una idea más clara de las técnicas de entrevista. “Me percaté de que las destrezas de redacción, que aprendí en mis clases de español y en Sea Grant, son útiles para comunicar una noticia de carácter ambiental”.
En el caso de Hilda Rojas, egresada de Ciencias Marinas del RUM, el taller le ayudó a discernir mejor entre los contenidos noticiosos. De hecho, Hilda es la editora de una revista que se distribuye de Aguadilla a Lajas, cuya misión es comunicar noticias de conciencia espiritual.
Mientras, el fotoperiodista Efraín Figueroa catalogó la experiencia como “maravillosa”. Su caso fue particular porque además de ofrecer varios talleres sobre fotografía, también decidió participar en el rol de estudiante.
“Fue una experiencia diferente, ver el concepto de buscar la noticia y su impacto inmediato… Ha sido bien refrescante, tener la oportunidad de pararme del otro lado de la cámara y hacer una entrevista”, sostuvo el veterano camarógrafo, quien también se desempeña como fotoperiodista del programa Geo Ambiente de María Falcón.
La graduación en el último brinco
Desde junio hasta septiembre, los participantes del taller tomaron los cursos que les permitieron lanzarse a un proyecto periodístico multimedios. Ya constituidos como un equipo de trabajo, a finales del mes de agosto, asumieron el reto de documentar periodísticamente una noticia ambiental.
Se trató de la limpieza del cuerpo de agua conocido como El último brinco en el sector Calvache de Rincón.
“Es un área que tiene el potencial para ser desarrollado para ecoturismo, hay áreas verdes, un cuerpo de agua, distintas especies de aves, hay árboles que crean sombra para pasar el día, caminar, dispersión y ocio. Parte de nuestra experiencia allí, fue conocer esta área y al darnos cuenta que tiene este potencial, y que hay personas que tienen el interés de que el lugar surja como una nueva área de recreación, nos dirigimos a hacer esta noticia”, explicó Oliver Bencosme, uno de los participantes del taller que labora como diseñador gráfico de Sea Grant.
“La experiencia fue espectacular, aplicamos lo que habíamos aprendido, y las técnicas que se utilizan para grabar. Nos dio la oportunidad de utilizar las destrezas del taller y acercarnos a la comunidad y exponer sus iniciativas, dar otra cara de Rincón más allá de la playa, mostrar que tiene otros recursos distintos pero no desvinculados al mar, porque lo que se hace en tierra y otros cuerpos de agua repercute en el mar”, enfatizó por su parte Olán.
Rincón es mi pueblo querido,
yo amo su cielo y su mar.
Son verdes sus campos floridos
con brillo de sol tropical.
Las bellezas de sus montañas
son cual bendiciones de Dios.
Sus flores, su brisa y sus cañas
son gratos mensajes de amor.
-Fragmento del himno de Rincón, PR
Autor: Conrado Rodríguez
Por: Cristina D. Olán Martínez y Rosemarie Vásquez Cruz

Mientras gran parte de los turistas y residentes de Puerto Rico imaginan olas, arena y atardeceres al escuchar el nombre de Rincón, existe un grupo de rincoeños que han dirigido su mirada tierra adentro y reconocen la variedad de recursos y atracciones naturales que posee su pueblo.

La Quebrada Grande, ubicada en la Comunidad Campo Alegre en el Barrio Calvache, pertenece a este cúmulo de atracciones ubicadas en la zona rural del conocido Pueblo de los Bellos Atardeceres. Esta quebrada, que por muchos años, ha sido un lugar de recreación para un sinnúmero de residentes de Rincón se podría convertir en un destino ecoturístico.

Al menos, esa es la intención del guía turístico del municipio de Rincón, Carlos “Joey” Feliciano, quién vislumbra la posibilidad de transformar el área de El Último Brinco en un Centro Recreativo y Turístico, donde puertorriqueños y extranjeros puedan apreciar la belleza de la llamada “Capital del Surfing” desde una óptica distinta.

“Queremos darle [a los visitantes] la otra cara de Rincón. Somos un pueblo pequeñito pero diverso,” expresó Feliciano.

No obstante, y al igual que muchos de nuestros cuerpos de agua alrededor de la Isla, la quebrada se ha visto amenazada por los desperdicios que arrojan las personas. Por tal razón, un grupo de residentes de Rincón con la ayuda de Feliciano, se reunió recientemente para comenzar a limpiar la quebrada desde la intersección de la Carr. 411 con la Carr. 115 hasta el salto de agua conocido popularmente como El Último Brinco.

Durante el recogido de basura, niños, jóvenes y adultos disfrutaron de las atracciones naturales que posee la quebrada. Al mismo tiempo, recogían latas, plástico, bolsas, ropa, zapatos, lavamanos, gomas y alambres, entre otros tipos de desperdicios. Esta basura se fusionaba con la tierra, la vegetación y las piedras. Mientras Feliciano nos mostraba una pieza de carro que encontró en el río, un charco de espuma de jabón se formaba a sus pies como muestra de la contaminación aledaña.

Aunque no todos los participantes de la limpieza eran residentes de la Comunidad Campo Alegre, algunos vecinos se mostraron receptivos a la idea de desarrollar un proyecto con propósitos ecoturísticos.

“Lo vería bien si es para el disfrute de todo el mundo,” señaló Zoraida Crespo, vecina de la comunidad. “Claro está, que se conserve y que se mantenga limpia y cuidada y en el mejor estado posible y que se siembren más árboles alrededor, a ambos lados de la quebrada, porque le hace falta mucho eso, para ver si vuelve a su estado como era antes. ¡Ojalá y volviera a su estado como era antes!”

Crespo nació y se crió a minutos de El Último Brinco, como se le llama a esta Quebrada luego de que un hombre se suicidara, por razones de infidelidad, en el lugar. Vivió 26 años en Mayagüez y luego, regresó a su comunidad natal. La integración de la comunidad en el desarrollo de un proyecto ecoturístico es algo que considera esencial. Esta quebrada era para los residentes de la comunidad como “su carretera.”

Allí socializaban. Por lo tanto, un proyecto de esta índole le regresaría su función de lugar de encuentro al río, señaló. Además, al hablar con nosotros, Crespo mencionaba algunas de las especies de plantas que crecían a la orilla de la quebrada y recordaba los días en que sus hermanos y ella recogían mangós y los vendían para obtener ingresos extra y comprar algunos efectos escolares.

Además, el lugar cuenta con una amplia variedad de especies animales y vegetales. Durante el recorrido, don Carlos González, actual director del Centro Cultural de Rincón nos decía:

“Vimos la palma real, que se usaba para tablas, para construir las casas. Vimos otros árboles frutales como el mangó, el guamá, la papaya y el jovillo. También hemos visto plantas medicinales como el cundeamor, como el carrasco –para eliminar verrugas— […], la higuereta. Podemos ver la yautía silvestre y el yagrumo. Varias plantas medicinales y de uso en el hogar.

“Las reinitas lo buscan cuando echa la semilla, la fruta,” dice González, acerca de la planta de cundeamor. “Además, esto lo arrancan, lo hierven, para hacerle un baño a uno cuando uno tenía fiebre alta o un catarro fuerte, las abuelas hervían el cundeamor. Es como ir a un spa moderno pero en la casa.””

En la quebrada también viven chágaras y camarones. Estos últimos, en el pasado, se pescaban en grandes cantidades. Ahora, no hay tantos en la quebrada y el cauce de ésta ha disminuido.

“Veníamos los amigos y nos parábamos en la parte de arriba del río y nos poníamos a ver cuando los camaroncitos se asomaban de sus cuevitas y nos poníamos a competir cuál era el que más camaroncitos pescaba. Cada vez que se asomaba uno teníamos que estar bien calladitos pero como yo soy bocón, capturaba el primero y formaba un show y los demás no podían pescar ninguno. Así que yo siempre terminaba ganando,” rememoraba Roberto Duprey, joven que se crió en la Comunidad Stella de Rincón y que actualmente reside y trabaja en la zona metropolitana.

Las palabras de este joven son eco de las expresiones de muchos rincoeños que en sus años de juventud se recreaban en la quebrada y se bañaban en la cascada, así como lo hicieron los participantes del recogido de basura al final de la actividad.

La quebrada fue su lugar de entretenimiento durante la niñez y la adolescencia de muchos rincoeños, un sitio para acudir luego de la escuela y una piscina comunitaria donde aprendieron a nadar. Para ellos y ellas, esta corriente de agua posee un gran valor sentimental.

Sin embargo, el valor sentimental aún no ha podido sobrepasar el descuido de otros que lanzan todo tipo de desechos a esta corriente de agua.

A Ana Salcedo, quien reside en Rincón desde el año 2000, le preocupa mucho ese descuido que la gente tiene por la quebrada y por los recursos naturales en general. Conversaba con nosotros al tiempo en que atendía a su nieto y nos decía:

“Tenemos que velar para que éstos cuando crezcan tengan un ambiente limpio que respirar, que no haya tanta basura ni tanto cemento.”

Algunas plantas que se encuentran a la orilla de la quebrada y sus usos

Nombre común

Nombre científico

Uso que le daba la comunidad

Carrasco de zona húmeda

Comocladya glabra

Para curar verugas.

Cundeamor

Momordica charantia

Para curar la fiebre y el catarro.

Higuereta

Ricinus communis

Para aliviar la mastitis en las vacas

Guamá

Inga laurina

Para comer su fruto.

Jovillo

Astronium graveolens

Para comer su fruto.

Mangó

Mangifera indica

Para comer su fruto y venderlo.

Papaya

Carica papaya

Para comer su fruto.

Yagrumo

Cecropia peltata

Para hacer las tapas de los tiples.

Crustáceos que se encuentran en la quebrada y sus usos

Nombre común

Nombre científico

Uso que le daba la comunidad

Chágara

Atya, sp.

Como carnada para pescar camarones de río.

Camarón de río

Macrobrachium, sp.

Para comerlo.

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